Concepto de evento

La palabra evento tuvo origen en el latín “eventus” que designa un resultado, un suceso o acontecimiento: “Me ocurrió un evento imprevisto y por eso no pude concurrir a clases” o “Tuve un accidente de tránsito, y en el evento resulté lastimada”; y que en sentido estricto, ese hecho, posee cierta importancia a nivel individual y más precisamente, social: “Concurrí a un evento donde se discutió sobre la legalización del aborto”, “Se prepararon varios eventos para festejar el aniversario de la ciudad”, “El partido de fútbol entre los dos equipos más importantes del país será un evento que se recordará por mucho tiempo” o “Mi cumpleaños se transformó en un gran evento al que asistieron más de cien personas”. En general estos eventos sociales requieren planificación e inversión de recursos humanos (para proponer ideas y llevarlas a la práctica) y materiales (tiempo y dinero). Existen personas que se dedican específicamente a organizar eventos para terceros, haciendo de eso su profesión.

Pero no solo los eventos pueden suceder por obra humana, sino que algunas cosas que ocurren, positivas o negativas, pueden ser causadas por obra de la naturaleza: así son eventos naturales un eclipse, una puesta de sol, una inundación, un terremoto, una erupción volcánica o un tsunami, entre otros.

En Estadística, se denomina evento aleatorio, a aquella probabilidad de ocurrencia de un determinado hecho, que es imposible predecir, como cuando se tira un dado y no sabemos en qué número va a caer. Estos experimentos donde no puede saberse de antemano su resultado, se llaman aleatorios. El conjunto de todos los resultados que tienen posibilidad de ser, se llama espacio muestral, mientras que cada posibilidad (no necesariamente unitaria) que es un subconjunto aleatorio de esa muestra, es lo que se conoce como evento aleatorio.

Por otro lado, eventual es algo que puede suceder o no, o que ocurre a veces, como el caso del trabajo eventual, que se realiza para diferentes contingencias y luego no se repite.