Concepto de exclusión

La palabra exclusión es la acción y el resultado de excluir, verbo cuya etimología nos remonta al latín “excludere”, integrado por el prefijo “ex” que indica sacar o quitar, y el verbo “claudere” en el sentido de encerrar. La exclusión implica por ende, sacar a alguien de un lugar o no dejarlo entrar, cuando naturalmente debería estar comprendido en ese conjunto.

Lo excluido pueden ser objetos, por ejemplo: “Excluí de mi lista de regalos de casamiento aquellos objetos que si bien me gustaron no eran imprescindibles para iniciar mi nueva vida” o “Prefiero excluir de mi decoración los objetos suntuarios, me inclino por lo minimalista”. Un caso especial de exclusión de objetos es la exclusión del número 9 cuando en Matemática se hace la prueba de las distintas operaciones aritméticas en especial la multiplicación y la división.

En Argentina y a nivel fiscal, la exclusión del Monotributo, que es el régimen donde los trabajadores autónomos pueden pagar en un único impuesto todos los aportes, se produce cuando se superan ciertos ingresos máximos, el local comercial tiene una superficie mayor que la del límite fijado, se efectúan más de tres operaciones simultáneas, etcétera. En esos casos se debe inscribir en el régimen general.

En Derecho, la exclusión del hogar es una medida cautelar que dicta un juez de familia y determina que aquel miembro de la pareja que ejerza violencia física o moral sobre algún miembro de la familia o varios, sea coactivamente separado de la misma de modo provisorio con restricción de acercamiento, mientras se tramitan las causas que dirimirán la situación en forma definitiva, como por ejemplo el divorcio.

En el ámbito educativo, se produce la exclusión, cuando una o más personas o grupos se ven impedidos de ejercer este derecho. Las causas pueden ser varias: socioeconómicas, raciales, cognitivas, religiosas. Cualquiera de sus formas es discriminatoria y es la base de la exclusión social; ya que aquel que no puede educarse no podrá acceder a las ventajas que le ofrece la cultura a la que pertenece, ya que solo podrá aspirar a empleos precarios y a una baja participación ciudadana.