Concepto de impropio

La palabra impropio es un adjetivo cuyo origen se encuentra en el latín “impropius” como negación de lo que es propio, o privado de cada ser, animado o inanimado.

Lo impropio, va contra la naturaleza o las características distintivas o esenciales de algo, ya sea en su conformación, en su actitud o en su función, por ejemplo: “Es impropio de un caballero tener esos modales tan groseros”, “Estás usando tus herramientas de modo impropio, pues no están para jugar, sino para trabajar”, “Construiste el mueble de manera impropia, pues al no seguir las instrucciones, no quedó como debería”, “Ese suelo árido es impropio para el cultivo” o “La maestra se comportó de manera impropia, al maltratar a sus alumnos”.

Puede también aplicarse a fenómenos naturales, que no resultan habituales: “Es impropio que haga frío en el verano” o “Es impropio que llueva en esta región árida”.

Lo impropio resulta inadecuado, fuera de lugar, desaconsejado, perjudicial, irrespetuoso o extraño, según los casos, y, por ello, de ser posible debe evitarse.

El lenguaje impropio puede tratarse de un lenguaje corriente, que no sea el apropiado para un ámbito académico, o un lenguaje soez que no sea adecuado para ningún contexto, por ejemplo: “El científico uso lenguaje cotidiano para hacer referencia a sus descubrimientos y fue criticado por su falta de tecnicismo, ya que los términos empleados fueron impropios, al carecer de precisión” o “El joven se dirigió con palabras impropias a sus compañeros, que incluyeron insultos y ofensas, lo que motivó que el profesor le ordenara que se retire de la clase”.

Un medio impropio para un fin, es aquel que no conduce al objetivo deseado, o lo lleva por caminos incorrectos, por ejemplo: “Es impropio que pretendas cuidar tu salud, comiendo en exceso” o “Es impropio que quieras hacerte rico estafando a los demás”. En este sentido, el filósofo griego Platón (427 a. C - 347 a. C) en un fragmento de su obra La República, reproduce un diálogo entre su maestro, Sócrates, y otro filósofo de nombre Polemarco. Este último sostiene que es justo hacer el bien a los amigos, y el mal a los enemigos. Sin embargo, Sócrates, lo refuta, diciéndole que es impropio de un hombre justo, hacerles daño a los enemigos, pues eso no los hará mejores, sino todo lo contrario; por eso afirma, que es impropio de quien se considere justo, hacerle mal a cualquiera, sea éste su amigo o su enemigo.

En Matemáticas, una fracción impropia, es aquella cuyo numerador es mayor o igual que el denominador, por ejemplo, 8/3, siendo un modo de expresar un número mixto.