Concepto de ingenio

La palabra ingenio reconoce su etimología en el vocablo latino “ingenium”, integrado por el prefijo “in” que indica que algo es interno y “genius” que designa lo engendrado.

El ingenio es una cualidad innata que puede perfeccionarse, y consiste en poseer la aptitud de ser creativo, ocurrente y rápido para responder, escribir, convencer, hallar soluciones no convencionales, buscar caminos alternativos, etcétera. Quien es ingenioso razona y no repite fórmulas y caminos ya hechos o trazados, sino que los reinventa, relaciona lo que sabe para obtener algo inédito, y aprovecha todas las situaciones, incluso las adversas, para sacar algún provecho.

Ejemplos: “Los artistas deben tener mucha imaginación e ingenio para lograr conmover a las personas con sus obras”, “El ingenioso escritor publicó un libro sobre temas de actualidad que los lectores calificaron como una revelación”, “El niño se perdió en el bosque, pero con ingenio logró desandar el camino y regresar a su casa a salvo”, “La maestra nos dio para resolver unos problemas de ingenio que nos hicieron pensar bastante”, “El arquitecto diseñó una casa muy ingeniosa, que permite que sea elegante y cómoda a la vez” o “Los chistes de mi primo son muy ingeniosos y te dejan pensando”.

"El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" es la primera parte de la obra del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra. La segunda parte se tituló "El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha" donde relata en forma pícara las aventuras y ocurrencias de este singular caballero acompañado por su fiel escudero Sancho Panza.

El ingenio de las personas ha permitido el enorme avance de la ciencia y la tecnología. Pueden mencionarse como ejemplos de grandes ingeniosos de la historia, entre otros muchos, a Albert Einstein, Charles Darwin y Marie Curie.

Por otra parte se denomina también ingenio, a la casa de la moneda, lugar donde se emite el dinero de un Estado, y el ingenio azucarero es el lugar donde se procede al procesamiento de la caña de azúcar para obtener productos tales como azúcar, alcohol o ron. Fueron de uso frecuente en la época de la colonización americana por parte de España y Portugal usándose mano de obra esclava. En el siglo XX los ingenios azucareros se reemplazaron por grandes centrales. En la ciudad española de Almería existió desde 1885 y hasta 1904, un ingenio azucarero del que en la actualidad solo puede apreciarse su portal.