Concepto de desilusión

El prefijo “des” indica privación, e ilusión es un vocablo que procede del latín “illusionis” y significa engaño. Nos ilusionamos con algo cuando aunque no esté presente en la realidad lo imaginamos diferente de lo que es o pensamos que puede acontecer algo que soñamos o que solo existe en nuestra imaginación.

Cuando creemos que algo es de una determinada manera y comprendemos que fue una mentira o cuando proyectamos lograr hacer algo y no lo conseguimos es cuando acontece la desilusión, que da por tierra con todas nuestras fantasías y esperanzas, y nos muestra la cruda realidad.

Ejemplos: “Sentí una gran desilusión cuando el candidato que apoyé en las elecciones perdió por una notable diferencia con respecto a su oponente”, “Yo confiaba en Juan a quien consideraba mi mejor amigo pero con sus mentiras y acciones innobles me desilusionó”, “Mi esposo me desilusionó cuando decidió no hacerse cargo de nuestros hijos”, “Yo me había ilusionado con que este año terminaría mi carrera universitaria pero no pude alcanzar mi propósito”, “Vives de ilusiones, crees que el mundo es perfecto y pronto comprenderás que existen la injusticia y la maldad” o “Este viaje fue una gran desilusión, estos países no eran lo que había soñado”.

Las peores desilusiones de la vida suceden cuando afectan el plano afectivo, y se rompe en vínculo de amor y confianza que existía. El engaño y la traición, son los principales hechos que generan desilusión en este campo.

Quien se desilusiona se frustra, se conmociona y sufre, pero en la mayoría de los casos, vuelve luego a ilusionarse con obtener lo que no se logró o con alcanzar nuevos objetivos, pues sin ilusiones la vida carecería de sentido.