Concepto de molestia

La palabra molestia es un sustantivo abstracto, que alude al efecto del verbo molestar, que procede del latín “molestare”, derivado de “moles” que puede traducirse como masa, dificultad o carga.
Una molestia es una incomodidad, un estado de desagrado y de pérdida de tranquilidad y armonía, experimentado a causa de una sensación física y/o mental de que algo está estorbando y generando fastidio, y también es molestia el objeto, suceso o hecho que la provoca.

La molestia puede estar generada por un pequeño dolor o malestar físico, que no llega a sentirse como una enfermedad, pero que impide el desarrollo pleno de las actividades cotidianas, pudiendo en algunos casos ser síntoma de alguna dolencia, benigna o no. Ejemplos: “Siento una pequeña molestia en el pecho, no creo que sea nada grave, pero consultaré al médico para quedarme tranquilo”, “Cuando como algo frío siento molestias en mi dentadura” o “Tengo una molestia en el estómago, y por eso hoy he ayunado”.

La molestia puede ser ocasionada también, por alguna situación desagradable o no querida; o por la presencia de algo o de alguien que nos tensiona y entorpece nuestras vidas: “El atraso del vuelo me hizo vivir una situación de molestia ya que debía aguardar en el aeropuerto por largas horas”, “Mis vecinos generan mucha molestia por los ruidos que hacen, los denunciaré para que cesen de perturbarme”, “Me tocó vivir una situación que me hizo sentir una gran molestia, cuando vi un automóvil estacionado frente al garaje de mi casa y no podía sacar mi auto”, “Tener los muebles de tu madre en nuestra vivienda es una gran molestia” o “La visitas son una molestia para mí, pues se resiente mi intimidad”.

Cuando alguien cree que está ocasionando algún trastorno a otro, o lo interrumpe en su actividad, suele emplearse la frase: “Disculpe la molestia”, por ejemplo: “Disculpe la molestia por preguntar, pero quisiera que me indique cómo llegar al hospital”.