Concepto de seguimiento

Seguimiento es tanto la acción como el efecto del verbo de tercera conjugación, seguir, del latín “sequi” en el sentido de ir detrás de algo o de alguien.

Realizar un seguimiento es no perder de vista alguna cosa o un sujeto (o conjunto de ellos) mientras están actuando y aún constatando sus actividades anteriores, con diversos fines. Por ejemplo: “Realicé un seguimiento de mi expediente jubilatorio, para ver por qué oficinas había pasado, cuántas debía aún recorrer y como habían sido las resoluciones en cada paso”, “Hice un seguimiento del delincuente, investigando las conexiones que iba efectuando desde tu teléfono celular”, “El seguimiento de las naves por los oficiales de la aduana, tenían el fin de comprobar que no se efectuara contrabando de mercaderías” o “Debes hacer un seguimiento de la ruta que tomó el avión desaparecido para poder encontrarlo”.

Muchos lugares donde se hacen trámites burocráticos, donde se confeccionan expedientes, ofrecen un sistema de seguimiento por Internet donde se le van indicando al titular del mismo, las oficinas por las que va pasando. También existe un sistema de seguimiento de vuelos por Internet, que permite saber la hora de despegue y de aterrizaje del avión que el usuario ha perdido información. Otro tanto sucede con los envíos de correo.

El seguimiento en general es una tarea de investigación, y de búsqueda para hallar algún resultado. Los médicos hacen seguimiento de sus pacietes, en especial cuando tienen afecciones delicadas, para ver cómo responden al tratamiento.

Hasta acá solo hemos hablado de seguimientos con nobles propósitos, pero puede tener objetivos delictivos o inmorales: “Realizó un seguimiento de la adolescente para conocer sus gustos y amistades, y así poder abordarla con fines deshonestos” o “El hombre hizo un seguimiento del empresario y luego le robó cuando estaba descuidado”.