Concepto de selectivo

La palabra selectivo se originó en el latín, de la unión de los vocablos “selectio”, integrado por el prefijo de separación “se” y por “lectus” en el sentido de “elegido”, más el sufijo de relación “ivo”.
Algo selectivo es aquello que no abarca a una totalidad sino a algo dentro de ella, que ha sido seleccionado, ya de sea de modo natural o accidental, o intencional.

Puede aplicarse a varios casos o situaciones:

Una persona puede ser selectiva con sus amistades, cuando escoge solo aquellas que le resultan positivas y agradables. Son aquellos que solo tienen uno o dos amigos íntimos, siendo su vida social poco intensa.

Un dueño de una empresa puede ser selectivo en la contratación de su personal, cuando les impone muchos requisitos para acceder al empleo, el que será ocupado por los que superen las respectivas pruebas. Algo similar ocurre con ciertos establecimientos educativos, que son selectivos a la hora de incorporar estudiantes, ya que no se realiza una inscripción y admisión masiva, sino que solo se escoge a los mejores.

En el proceso de percepción, el sujeto percibe del objeto las partes que le interesan, despreocupándose del resto, que es filtrado, evitando el desborde de información. Es por ello que cuando varias personas tienen ante sí un mismo objeto de percepción; cuando se les pide que relaten lo que vieron, no todos describen lo mismo.

Psicológicamente, existe un trastorno de ansiedad, que sucede en la niñez, por el cual los niños, pueden no hablar en ciertas situaciones sociales que les resultan estresantes (en el aula, en una visita familiar, frente a desconocidos, etcétera) a pesar de poder hacerlo. Esto se conoce como mutismo selectivo.

En Biología, la membrana plasmática, tiene la propiedad de permitir que pasen a través de ella solo algunas partículas que le son necesarias, y eliminar las que no le sirvan como desechos. Esta propiedad se denomina permeabilidad selectiva.