Concepto de mutismo

Mutismo es un vocablo integrado por los siguientes términos latinos: “mutus” en el sentido de “mudo” más el sufijo que indica actividad, “ismo”. Alude a un estado donde el individuo calla, se abstiene de pronunciar palabra, ya sea de modo voluntario o coaccionado a hacerlo, por factores internos o externos. También se denomina mudez o afonía.

Las causas de tipo interno pueden ser físicas, como por ejemplo una afección en las cuerdas vocales o haber tenido un accidente, que afecte el área de Broca, a nivel cerebral; o psicológicas, como cuando alguien queda mudo por estrés o por un susto, siendo en este caso temporal, selectivo, o durar mucho tiempo. Puede también alguien padecer de mutismo desde el nacimiento, lo que en general ocurre por ser sordo, y al no poder escuchar, es incapaz de reproducir los sonidos.

Ejemplos de mutismo temporal: “Me invadió un mutismo al enfrentar la mirada inquisidora del profesor, y no pude contestar ninguna de sus preguntas”, “Juan quedó afectado de mutismo tras su accidente automovilístico”, “Estuve con mutismo una semana a causa de una angina pultácea” o “Se hizo un mutismo generalizado en el salón cuando el artista comenzó a cantar, pues hipnotizó a todos con su mágica voz”.

Como trastorno crónico, puede deberse a psicosis regresiva, autismo, retraso mental, alguna fobia social vinculada a un trastorno de ansiedad, siendo esto último frecuente en niños, donde muchas veces se confunde con timidez, pues el mutismo es selectivo, manifestándose en sitios donde el niño se siente cohibido, frecuentemente en la escuela; y en otros lugares, que le brindan más confianza, habla con naturalidad, por lo cual puede ser confundido con timidez.

El mutismo acinético es causado por un daño cerebral, siendo el ACV uno de los casos, que provoca un estado de inmovilidad generalizada, incluyéndose el habla, ya que el afectado, además, no pueden hacer gestos, sonreír, fijar la vista en un objeto y seguirlo, etcétera.