Concepto de ensoñación

La ensoñación es un estado donde quien lo experimenta siente que está viviendo una fantasía, como si se hallara soñando. El ensueño, palabra que se deriva del latín “insomnium” en este caso no significa “privado de sueño” que sería la acepción equivalente a insomnio, sino que se encuentra alejado de la realidad, perdiendo su capacidad de alerta y obnubilado, sin estar dormido.

La ensoñación puede deberse al asombro que nos produce una determinada situación o hecho que nos parece irreal, por ejemplo: “Viví una ensoñación al ver a mi hija entrar a la iglesia vestida de blanco; parecía un ángel” o “Este paisaje tan paradisíaco me provocó una grata ensoñación”. En estos casos la ensoñación es pasajera y generalmente gratificante. Cuando vemos o describimos algo muy bonito decimos que es “de ensueño”. En otros casos, sirve como un instrumento de defensa para distanciarnos de una realidad dura y perjudicial: “Entré en un estado de ensoñación y preferí olvidar por un rato que no vería nunca más a mi padre. Lo imaginé a mi lado, abrazándome como siempre”.

La fantasía y la imaginación provocan los ensueños que muchos artistas reflejan en sus obras.

En general es normal tener ensoñaciones, pero cuando estas son excesivas y la persona se fabrica mundos fantásticos, puede llegar a interferir en su vida cotidiana (relaciones familiares, laborales, etcétera). A veces y en casos muy graves, la ensoñación puede resultar de la alteración de las facultades mentales, donde se produce una disociación entre lo real y lo fantástico, como sucede por ejemplo en la psicosis, donde el individuo no se da cuenta de que se trata de una ensoñación sino que lo vive como una realidad.