Concepto de disociación

La palabra disociación es el acto y el efecto del verbo disociar, del latín “dissociare”, que significa separar dos cosas que estaban asociadas o vinculadas. Por ejemplo: “No te disocies, si estás estudiando no te pongas a jugar”.

Se usa en distintos ámbitos:

En Psicología, se experimentan disociaciones, cuando el sujeto se distancia de la realidad, en mayor o menor medida, pero sin evadirse por completo de ella, ya que, en este caso, hablaríamos de psicosis. Puede ser un distanciamiento leve, como cuando se sueña despierto, o el individuo se queda absorto contemplando algo que lo maravilla, o si se usa para afrontar mejor una situación traumática, donde se olvidan ciertos detalles que dañan; siendo en estos casos, no patológica. Puede ser también algo temporal o crónico. Para el padre del Psicoanálisis, Sigmund Freud, esto sucede en las personas quedaban ancladas en la fase pre-edípica. Como consecuencia de la disociación, pueden ocurrir desconexiones, tanto en la memoria, como en los pensamientos o en el sentido de identidad.

En la amnesia disociativa, no se logra recordar experiencias anteriores, de períodos de diferente espacio temporal, que anteceden a un hecho traumático o trágico, pudiendo no recordar nada o recordar solo algunas cosas.

Quienes padecen de fuga disociativa, suelen alejarse de su hogar o trabajo, de modo repentino, sin acordarse de su pasado, teniendo confusión sobre su identidad.

En los casos de identidad disociativa, en un mismo ser humano, conviven dos personalidades diferentes. Esto es lo que se conoce como trastorno de personalidad múltiple, que muchas obras literarias y películas han mostrado como línea argumentativa, siendo uno de los casos más conocidos “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde” novela escrita por el británico, Robert Louis Stevenson

En Química, también puede hablarse de disociaciones, cuando una sustancia, a través de métodos físicos o químicos divide los elementos que la integran. En las disociaciones químicas, las moléculas, producen iones al separarse. No se disocian ni los elementos que están en su estado fundamental, ni los anhídridos, ni los óxidos ni los peróxidos, ni los hidruros no metálicos. Sí se disocian los hidróxidos, los oxoácidos, las sales neutras, las sales ácidas, las sales binarias y los hidruros no metálicos.

El agua, que es un electrolito débil, tiene la capacidad de disociarse en sus iones, pero es muy débil esa disociación, manteniéndose constante su producto iónico. Se comporta como ácido y también como base.