Concepto de chato

La palabra chato, procede del griego πλατύς (léase platýs), pasando luego al latín como “plattus”, y llegando de allí al español, con evolución fonética. “Plattus” significa plato, y todo lo que tenga su forma aplastada o plana.

Se aplica a varias cosas, actitudes o situaciones, dependiendo de la región. En el caso de los rasgos faciales, se dice de alguien, que tiene la nariz chata, cuando no es prominente, sino más ancha que larga, hipoproyectada. Es un tipo atractivo de nariz, siendo característica de las personas de la raza negroide.

En los primates, el mono de nariz chata o langur negro de nariz chata, cuyo nombre científico es Rhinopithecus bieti, es una especie rara, de gran tamaño y endémico de China. Pertenece a la subfamilia Colobinae.

En los perros, también hay razas que tienen la nariz chata, lo que es a veces problemático, pues suelen tener problemas respiratorios. Podemos mencionar entre estas razas, al Boston terrier, al Boxer, al Bullgog francés y al inglés, al Pequinés, al Carlino y al Shih-Tzu.

En las cosas, se dice que algo es chato cuando está aplanado y no presenta elevaciones, o sus cumbres no son en pico, por ejemplo: “La característica de la llanura es presentar un relieve chato, de no más de 200 metros de elevación” o “La montaña tiene su cumbre chata, por el desgaste eólico”.

Suele aplicarse a los vasos anchos y bajos, que se emplean con frecuencia para beber vino.

En las cosas inmateriales, lo chato, representa que no hay reactivación, que todo permanece igual, sin alteraciones, lo que también se conoce como amesetado, si es que en algún momento ha tenido un incremento, y luego permanece del mismo modo, por ejemplo: “Tras una leve mejoría en las ventas, hace casi dos años, que el comercio está chato” o “Es chato el resultado de los índices de empleo, la gente sigue sin conseguir trabajo”.

Puede ser también algo poco creativo: “Es muy chata tu sugerencia, no cambia nada de lo que veníamos haciendo hasta el momento” o “Está muy chata la actividad política, no hay ningún tipo de propuestas hace bastante tiempo”

En cuanto al carácter, en algunos países, como Chile, alguien es chato, cuando es aburrido, sin iniciativas y poco divertido: “Me pone tensa estar junto a Manuel, su carácter chato le impide hacer bromas o entenderlas”. También puede aplicarse a conferencias, reuniones o fiestas: “Estuvo muy chata la fiesta, le faltó música y alegría”.