Concepto de despecho

La palabra despecho, nos lleva, en la búsqueda de su origen, hasta el latín “despectum”, a su vez derivada del verbo “despicere”, integrado el término por el prefijo “de” que importa una dirección que va desde arriba hacia abajo, y el verbo “specere” que se traduce como “mirar”. Literalmente sería mirar desde arriba; lo que se traduce en una mirada despreciativa y despectiva, que menosprecia.

El despecho es un sentimiento negativo y perjudicial, de rencor, frente a aquello que la persona siente, que la ha herido u ofendido, lo que la impulsa a obrar de modo vengativo.

Es habitual que el despecho ocurra en las relaciones de pareja, cuando una de las partes de la relación, se siente engañada o es abandonada por el otro. Ante esas circunstancias la ilusión se rompe, los planes de una vida juntos, concluyen; y el resentimiento, muchas veces, cuando no hay aceptación de la nueva realidad, va tomando posicionamiento y minando de despecho el alma de la persona afectada por el engaño y/o el abandono; surgiendo, además de la angustia y la desolación, la ira y las ganas de hacerle daño al causante de su dolor.

Sentir despecho, es normal, dentro de ciertos límites, tanto de tiempo como de acciones. Cuando el despecho se prolonga indefinidamente en el tiempo, o nos lleva a realizar acciones peligrosas para nosotros o para la otra persona, o tan solo a pensarlas, es momento de pedir ayuda profesional. Lo más probable es que la persona que siente un despecho desproporcionado sea muy insegura u obsesiva, por lo que es conveniente tratarse, para mejorar, en vistas a una relación futura.

Si por despecho rompemos las cartas o las fotografías del antiguo amor, golpeamos con fuerza un almohadón, para descargar la rabia contenida o quemamos, regalamos o tiramos un recuerdo, no es algo grave; pero si pensamos en lastimarlo, y ya se está planificando el modo de hacerlo, es una señal de alerta. Tal vez el despechado no se dé cuenta de lo que está haciendo o diciendo, porque no está pensando con claridad, y se está dejando llevar por sus emociones; pero, si lo comenta con alguien de su entorno, es bueno que traten de calmarlo, y que canalice su furia de un modo menos riesgoso.

También puede aplicarse, la frase “a despecho de”, para referirse a algo que se hace en contra de la opinión, el gusto, la voluntad o a resistencia de otro u otros. Ejemplos: “A despecho de la opinión de la mayoría, se estableció por decreto, un cambio en la política de empleo” o “El árbitro de fútbol, expulsó al jugador de la cancha, a despecho de los hinchas, que los aclamaban y justificaban su violento accionar”.