Concepto de calma

La palabra calma procede en su etimología de griego καῦμα, que puede leerse “kaûma” de donde pasó al latín como cauma, tomándolo de allí el español. Su significado es el de bochorno o calor intenso. En el verano, estación donde hace mucho calor, las olas son menos intensas y el viento no sopla con fuerza. Es por eso que calma, se aplica al estado de la atmósfera donde no se registran vientos, y el oleaje es sereno, casi imperceptible. Se dice que hay calma cuando se registran vientos de menos de 1 km/h en tierra o de menos de una milla náutica por hora en el mar, Cuando la quietud es completa se dice que hay calma chicha.

Referido al estado de ánimo, se dice que está calmo, cuando el individuo o el grupo se encuentran tranquilos, en paz y armonía, sin estrés ni sobresaltos. Ejemplos: “Mi primo tiene un carácter calmo, nunca grita ni se enfada demasiado” o “Mantengamos la calma en esta discusión, hablemos por turnos, respetando las opiniones ajenas”.

Quienes logran mantener la calma tienen dominio sobre sus emociones, lo que les proporciona una gran herramienta para construir relaciones sociales saludables. Muchas veces puede incluso ser un requisito para que no ocurran accidentes o consecuencias indeseables: “Mantengan la calma en caso de incendio, y salgan de modo ordenado, ya que de lo contrario, solo provocarán mayores daños” o “Si mantienes la calma, podrás recuperarte de tu dolencia de modo más rápido y seguro; ya que si te pones nervioso y te exaltas, tu corazón puede no responder bien al tratamiento”.

Un ambiente está calmo cuando no hay bullicio exagerado. Ejemplos: “La calma reina en mi hogar, ahora que se fueron las visitas de mis tíos, con mis primos pequeños y traviesos”.

También se usa para designar un estado o proceso que se detiene: “Por fin me ha calmado el dolor de muelas” o “Los mercados están calmos, no hubo modificaciones importantes en los valores en los últimos días”.