Concepto de halago

La palabra halago designa tanto la acción como el efecto del verbo halagar, que procede de “halak”, término del árabe hispano que se usa para designar la acción de tratar con dulzura y suavidad.

Un halago es una expresión positiva que se dirige a alguien para elogiarlo o reconocer sus valores, acciones, modales, características físicas, emocionales o espirituales, etcétera. Esto genera en quien lo recibe, habitualmente, una reacción de complacencia y aumento de su autoestima.

Los halagos pueden hacerse con la intención de felicitar, de mejorar la predisposición de alguien hacia algún aprendizaje, de dar muestras de cariño, de demostrar admiración, pero también con la finalidad de conseguir algo a cambio, como el caso de quien halaga a su jefe para obtener algún ascenso u otros favores laborales. En este caso puede hablarse de adulación.

Pueden hacerse los halagos directamente a la persona o personas que lo motivan, o en su ausencia, hablando bien de ella o ellas frente a terceros, o a través de medios de comunicación, masivos o no: “He halagado mucho a mi primo porque se vino vestido muy elegante para mi cumpleaños”, “Tu madre te ha halagado mucho cuando vino a visitarme el sábado pasado”, “El locutor en su transmisión le dedicó muchos halagos a la selección nacional de fútbol”.

Si alguien habla muy bien de sí mismo, se dice que se está auto-halagando, lo que no es socialmente bien visto, y revela falta de modestia.

Los halagos pueden consistir en palabras bonitas, en regalos, en consideraciones especiales, etcétera: “Me han dicho mis profesores que soy muy buena jugando al tenis; me sentí contenta pues ellos no son de hacer halagos sin motivo”, “Me han halagado sentándome junto al director de la empresa” o “Fue un halago recibir un presente de parte de una persona tan importante como usted”.