Concepto de metonimia

La palabra metonimia tiene su origen en la lengua griega. Se integra por el prefijo μετά- (léase meta-) que indica que algo está "más allá", y por el verbo ονομάζειν (léase onomazein), en el sentido de "nombrar".

La metonimia es un recurso literario, una figura retórica, por la cual se nombra a una cosa con la denominación de otra, con la cual posee relación. Se realiza un cambio semántico, llamándose al efecto con la denominación de la causa, o viceversa, por ejemplo, llamar a la vejez, la edad de las canas, o a un amigo, mi paz; o a la gloria, laureles o copas; o a quien causa dolor, decirle tormento. También puede haber una sustitución de parte y todo, de lo concreto por lo abstracto, del contenido por el continente, del elemento empleado por el literato o artista, por su obra (por ejemplo, la pluma de Borges) o del autor por su obra (un Dalí) o la cosa por su lugar de procedencia.

Si bien suele confundirse la metonimia con la metáfora, en la primera, la relación entre los términos es interna, mientras, que, en la segunda, es externa. Por ejemplo, si decimos que el sol es una bola de fuego; la relación entre el sol y una bola de fuego es externa, pues lo que comparten es solo la forma y el color. En cambio, si decimos, “el Goya” estamos llamando al cuadro por el nombre de su creador, con una relación directa; o, si decimos, la oscuridad, para nombrar a la muerte, es una consecuencia; o si expresamos “te invito a beber una copa”, obviamente no se tomará el continente, la copa, sino su contenido; y esos son casos de metonimia.

Con respecto al sinécdoque, pueden considerarse sinónimos o ser una clase de metonimia; pues existe, en este caso, entre las palabras que se reemplazan, una relación de inclusión, ya sea de la parte por el todo, la especie por el género o la cosa por el material que la conforma. En todos los casos puede ser inverso.

Para el psicoanalista francés, Jacques Lacan (1901-1981) el inconsciente puede manifestarse a través de metonimias y de metáforas, trasladando sentimientos ocultos hacia alguien a cosas que se le relacionan. En la metonimia, Lacan ve una relación de contigüidad, sin un significado nuevo; mientras en la metáfora una de sustitución. Lacan afirma que “el deseo es una metonimia”, queriendo expresar que cuando un deseo es alcanzado, comienza a desearse otra cosa.