Concepto de porcentaje

Etimología y significado

La palabra porcentaje procede del vocablo inglés "percentyage" pero surgió de la unión de los siguientes términos tomados de la lengua latina: el prefijo "por" que alude en este caso a la acción de multiplicar; "centum" que hace referencia al número "cien" y el sufijo de globalidad "aticum".

Su uso en Matemática

En matemática, se denomina porcentaje, o tanto por ciento, a una porción proporcional del número 100, por lo tanto puede expresarse como fracción. Si decimos 50 % (este es el símbolo que representa el porcentaje) significa la mitad de cien; el 100 % es el total. Si decimos que el 15 % de la ciudad trabaja de modo informal, son 15 de cada 100 que lo hacen de ese modo, mientras, que, el 85 %, por exclusión, tendría acceso al mercado formal, siempre que se haya tomado para el estudio, exclusivamente, a toda la población económicamnete activa.

Cuando queremos calcular determinado porcentaje de un número, multiplicamos el porcentaje que necesitamos por el número, y luego lo dividimos por cien. Por ejemplo el 25 % de 70, sería 70 x 25=1.750, y a ese resultado lo dividimos por 100, lo que nos da: 17,50. En la calculadora pondríamos 70 x 25 %.

Si se desea convertir fracciones a porcentajes, lo que hace más fácil comprender el número en lo cotidiano, primero debemos dividir el numerador por el denominador, y luego a ese resultado se lo multiplica por 100. Si se quiere convertir un porcentaje en fracción, se coloca el número porcentual como numerador y al número 100 como denominador. Como vemos toda fracción o número decimal puede expresarse en porcentajes, y viceversa.

Usos de porcentajes

Se utilizaron porcentajes, ya desde el Imperio Romanho, para calcular tributaciones, y luego fue extendiéndse, para otorgar comisiones a empleados sobre sus ventas, para recargar cuentas con intereses compensatorios o punitorios, para determinar cuánto han subido o bajado los precios, para saber si han aumentado las ganancias, para realizar rebajas, para realizar estadísticas, etcétera. Por supuesto cuanto hacemos una rebaja, le descontaremos del total el porcentaje, y cuando damos un premio o estímulo, o un recargo, lo sumaremos. Así si un artículo cuesta $ 1.000, y ofrecemos una rebaja del 15 %, lo venderemos a $ 850, pero si un empleado cobra $ 1.000 de salario y le aumentamos un 15 % por su buen rendimiento laboral, pasará a cobrar $ 1.150.

Ejemplos de uso

"Es muy alto el pocentaje de desaprobados en el examen, ya que se calcula que es de un 80 % con respecto a la matrícula total", "El porcentaje de personas desempleadas ha crecido mucho en el último año" o "Me darán un 20 % de lo que logre vender en estas fiestas de fin de año, así que trataré de que la gente compre más, destacando las bondades de los productos al ofrecerlos".