Concepto de macerar

El verbo macerar, de primera conjugación nos remonta en su etimología al latín “macerare” en el sentido de “ablandar”. Para producir este efecto, se debe humedecer la sustancia o sumergirla en un líquido, que puede agua, jugo, vinagre, alcohol, salsa, etcétera; o también puede macerarse con golpes o apretándola, según sea el material de qué esté hecha. En general la maceración se aplica a productos de consumo alimenticio o a flores o hierbas.
La maceración es un proceso que consiste en sacar el líquido que contiene un sólido, para usar el sólido despojado de su parte líquida, el líquido resultante o ambas cosas.

Hay diferentes modos de hacer la maceración: Puede ser hecha en frío, donde se coloca el producto en un líquido a temperatura ambiente y se lo deja reposar, para que parte del contenido pase al líquido. Esto puede usarse, por ejemplo, cuando se colocan especias en aceite de oliva, para transmitirle a este último el sabor de las primeras, algo similar es si se quiere hacer perfume con flores y se las pone a macerar en alcohol. Para acelerar el proceso se usa la maceración en calor, pero en este caso la pureza del elemento macerado se pierde.

En Gastronomía se diferencia los conceptos de macerar y marinar. Macerar es remojar el producto, en el líquido perfumado, para que el alimento de ablande, pero a la vez adquiera el perfume y el sabor del líquido y se conserve por más tiempo. Se usa sobre todo en frutas. Marinar es sumergir en un líquido muy condimentado, por ejemplo, la carne, para ablandarla y que se impregne de sabor antes de la cocción.

Un modo de macerar frutas sería el siguiente: se pelan y cortan en trozos las frutas que se van a macerar. Se las coloca en una fuente y se las cubre con un líquido, que puede ser licor o algún jugo. Se cubre con papel film y se deja reposar un día.

Por extensión y en sentido figurado, se habla de macerar el carácter de alguien, cuando se lo “ablanda” haciéndole perder decisión o energía, a través de diversos métodos de maltrato, algunos de intervención psicológica y otros físicos: “Me han macerado mi autoestima diciéndome constantemente que no sirvo para nada” o “A mi primo ya no le queda alegría, le maceraron la voluntad a golpes, nuestros malvados parientes”.