Concepto de protagonista

El vocablo protagonista nos remite en su etimología al griego. Proviene de “protos” que significa primero, y “agonistis” que quiere decir combatiente. Es el personaje principal de una obra, ya sea literaria, teatral, televisiva o cinematográfica, que puede ser más de uno, sin el cual el relato carecería de sentido, al que generalmente se le opone un adversario que le obstaculiza el camino para el cumplimiento de sus fines, que recibe el nombre de antagonista. En el teatro griego participaban solo tres actores que podían hacer varios papeles cada uno gracias al uso de máscaras. Eran el protagonista, el deuteragonista o personaje secundario, y el triagonista, personaje que sigue en importancia al protagonista y al deuteragonista.

En la Historia humana el protagonista es el hombre, que con sus hechos, va armando en un tiempo y en un espacio, el devenir histórico, y creando cultura.

En Educación, según la perspectiva pedagógica tradicional, el protagonista del proceso de enseñanza aprendizaje era el maestro, poseedor del saber cultural a transmitir, mientras que los alumnos se limitaban a recibir ese saber construido sin intervención activa. La pedagogía moderna colocó al educando como centro del proceso, o sea, le asignó un papel protagónico, de descubridor crítico y analítico de los conocimientos, con la guía del docente.

En algún evento, como por ejemplo una fiesta, las personas que son el centro de atención, se dice que fueron los protagonistas.

También las cosas pueden ocupar un rol protagónico, cuando en torno a ellos se suscitan los acontecimientos, como cuando se dice “el calor fue el protagonista de esta jornada agobiante” o “el dólar fue el protagonista de los mercados”.