Concepto de coerción

Coerción reconoce su origen etimológico en el vocablo latino “coercio”, siendo una palabra que designa los modos de presión física o psicológica que se emplean contra un individuo para que actúe, piense o se manifieste de acuerdo a lo que se le reclama. Es un modo de restringir la libertad individual que puede ser legal o ilegal, y tratar de logar acciones o abstenciones de conducta.

Es utilizada en ámbitos muy diversos. En la escuela, las calificaciones, la firma del cuaderno de disciplina, las amonestaciones o las suspensiones actúan como medios de coerción legítimos. Otros modos legales de coerción son las amenazas que contienen los códigos penales de aplicar sanciones para quienes cometan delitos. El pueblo suele usar los cortes de rutas o puebladas para ejercer coerción sobre el gobierno y obtener reivindicaciones sociales. Sin embargo, la coerción física solo puede ser utilizada por el Estado, a través de las instituciones creadas especialmente para prevenir o reprimir delitos.

Hasta aquí hemos tratado coerciones legalmente toleradas. Sin embargo, los delincuentes también usan muchas veces la coerción sobre sus victimas para obtener sus fines, como cuando se amenaza a una persona con matarla si no le entrega su dinero.

La coerción psicológica se ejerce por parte de aquellos que de modo gradual y persistente imponen en otro sus creencias, ideas y modos de ver el mundo, en general mediante engaños o falsas promesas, eliminando la posibilidad del que las recibe, de decidir libremente sobre sus actos, es lo que comúnmente conocemos como “lavado de cerebro” táctica de coerción usada por ejemplo en muchas sectas religiosas, que han llegado incluso o presionar a sus seguidores al suicidio colectivo.