Concepto de socio

La palabra socio se derivó del sustantivo latino “socius” que a su vez se vincula con el verbo “sequi”, en el sentido de “seguir”.

Un socio es aquel que sigue a otro en un camino común. Se trata de un compañero o un aliado de otro, con el que tiene intereses comunes.

Los socios pueden surgir de cualquier forma asociativa o de unión; la que puede ser informal: “Los socios en esta campaña para juntar ropa de abrigo para quienes están en situación de calle se reunieron para discutir los modos de conseguir los artículos” o “Juan y yo somos socios en la lucha contra la discriminación”.

Jurídicamente, un socio es aquel que integra una sociedad. El contrato social en la antigua Roma, necesitaba de al menos dos personas que aportaran bienes y/o servicios, teniendo en vista un fin que fuera de utilidad común. Las ganancias y las pérdidas debían repartirse tal como lo estableciera el acuerdo social. Los socios que solo aportan dinero u otros bienes materiales se denominan socios capitalistas.

Hay diferentes tipos de sociedades comerciales, algunas que establecen la responsabilidad ilimitada de los socios como el caso de las sociedades colectivas, y otras limitan la responsabilidad a lo que tenga la sociedad en su patrimonio por las deudas contraídas por ella, como en las Sociedades de Responsabilidad Limitada, o a las acciones que se posean como ocurre en las Sociedades Anónimas.

La idea de la existencia de varias personas que se unan para realizar un negocio, es la de aunar esfuerzos, para lograr mayor competitividad, y sumar tanto dinero como trabajo a la empresa común.

Ejemplos: “Si no tienes suficiente capital para montar la fábrica, busca un socio, y así podrás lograrlo”.

Actualmente, muchas legislaciones permiten que existan sociedades de un único socio, solo con el fin de limitar su responsabilidad económica al patrimonio social, sin comprometer los bienes personales del socio.