Concepto de nacionalidad

La nacionalidad es un atributo de la personalidad, por lo cual le corresponde a toda persona, aunque hay casos especiales en que puede carecerse de ella, generalmente en forma transitoria, llamándose a estas personas apátridas, pudiendo suceder por renuncia o involuntariamente, a causa de guerras, de quita por parte del Estado de pertenencia, como sucedió en la Alemania nazi, donde se les retiró a los judíos la nacionalidad alemana, entre otros casos. Actualmente los apátridas están protegidos por el Derecho Internacional, y gozan de derechos similares a los extranjeros, tratando de que esta situación dure el menor tiempo posible.

Pertenecer a una nación es estar vinculado por lazos culturales a un grupo social. Actualmente, sobre todo a partir del siglo XIX, en general las naciones coinciden con los estados, por lo cual con el nacimiento en determinado territorio se adquiere la nacionalidad de ese país, que puede cambiarse, si la persona opta por radicarse en otro Estado con sentido de permanencia, y adoptar expresamente esa nacionalidad.

Los judíos eran una nación sin Estado, y su nacionalidad coincidía con su religión y sus tradiciones, hasta la fundación del estado de Israel. A partir de entonces están vinculados no solo sociológicamente, sino también en forma jurídica y política. Los gitanos poseen una nacionalidad dada por sus usos y costumbres y no poseen un Estado territorial, aunque son también considerados nacionales del país donde han nacido o del que han adoptado como propio, y deberán aceptar las normas jurídicas de ese país que los cobija.

Hay casos de excepción en que se acepta que una persona pueda tener doble nacionalidad. Es el caso por ejemplo de descendientes de españoles o italianos que han nacido en Argentina. Esto surge de convenios entre los distintos estados.