Concepto de apátrida

El origen de la palabra apátrida se remonta a la lengua griega, siendo “apatridos”, vocablo integrado por el prefijo de exclusión “a” sobre “patris”, en el sentido de patria, quienes carecen de una nacionalidad. Tener una nacionalidad es un derecho natural que todas las personas poseen, pero en los hechos, existen en el mundo unos diez millones de seres humanos que no cuentan con ese reconocimiento, que, a su vez, les impide ejercer otros, que resultan indispensables, como el derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, al trabajo, al crédito, etcétera, determinando su exclusión o marginación social.

Las Naciones Unidas, en la Convención Internacional sobre el Estatuto de los Apátridas, que se suscribió el 28 de septiembre de 1954, en Nueva York, definió al apátrida como toda persona a la que no le es aplicable la legislación de ningún Estado. Esta Convención les brinda protección, reconociéndoles derechos como el de identidad y no discriminación, y determina que están obligados con las leyes del Estado en el que habitan, el que deberá darles el trato que les otorga a cualquier extranjero. la Convención de 1961, se compromete a reducir y prevenir los casos de apatridia.

Alguien puede ser apátrida, porque el Estado al que pertenecía ya no existe. Este caso fue reflejado en “La Terminal”, película estadounidense de 2004, que dirigió Steven Spielberg, donde se expone la historia real del refugiado iraní, Mehran Karimi Nasseri, que debió vivir en el Aeropuerto de París-Charles de Gaulle, varios años, entre 1988 y 2006. En el film, el país al que pertenece el protagonista es ficticio y ha desaparecido en virtud de un golpe de Estado.

Otras causas, son: la renuncia voluntaria de la ciudadanía, sin adoptar otra; lagunas legales; nacer en un territorio donde dos o más Estados se disputan la soberanía; por decisión del gobierno, cuando se la niega por pertenecer a una minoría, como lo que hizo Hitler con los judíos, a quienes les quitó la nacionalidad alemana; o por conflictos entre la aplicación del “ius soli” (nacionalidad del país en el que se nace) con el “ius sanguini” (nacionalidad de los padres).

Entre los países donde la apatridia es más numerosa, podemos mencionar a Irak, Tailandia, República Dominicana y Kuwait. En el Líbano, por ejemplo, las madres no pueden transmitir a sus hijos su nacionalidad, lo que los hace apátridas.