Concepto de negocio jurídico

Puede definirse el negocio jurídico como toda manifestación de voluntad humana, que se encamine a conseguir un fin práctico y legal, protegido por el Derecho.

La mayor parte de los autores equiparan la noción de negocio jurídico con la de acto jurídico, aunque otros los diferencian, siendo el negocio jurídico formalmente más libre, y sus efectos dependientes de lo querido por las partes; y el acto jurídico más ajustado a los preceptos legales que limitan la voluntad de las partes en cuanto a cómo y para qué debe celebrarse.

Países como Alemania, España o Italia toman ambos términos como diferenciados en su legislación, en el modo expuesto en el párrafo anterior, mientras que los que siguen el modelo francés los consideran sinónimos.

Existen varias clasificaciones que pueden hacerse de los negocios jurídicos. Según se trate de una o más voluntades manifiestas, se habla de unilaterales o bilaterales, como los testamentos y los contratos respectivamente. Si tomamos en cuenta en qué momento se producen sus efectos, si durante la vida de las partes, o a la muerte del causante, los diferenciamos en inter vivos y mortis causa; si exigen una contraprestación de la otra parte frente a la prestación de una son onerosos, y si se dan sin peticionar nada a cambio, se denominan gratuitos.

Sus elementos esenciales o requisitos son la manifestación de voluntad de los sujetos; el objeto, que debe ser lícito y posible y la causa. En algunos casos se exige la forma: por ejemplo para comprar un bien inmueble se necesita hacer una escritura pública.