Concepto de testigo

La palabra testigo proviene del latín “testificare” y alude a aquel que ha estado presente en determinado hecho y puede dar cuenta del mismo. A esto se llama testigo presencial, y tiene importancia sobre todo para dar cuenta de ciertos hechos que necesitan ser corroborados, y son materia de un proceso judicial. Es por eso que la prueba de testigos es muy importante, aunque se necesitan varios testigos coincidentes o complementarse con otras probanzas para formar la convicción del Juez, ante la posibilidad de que se presenten testigos falsos.

El testigo no presencial o de oídas que relata lo que le dijeron tiene menor valor probatorio en sus dichos.

El falso testimonio es un delito castigado por las leyes penales, pues obstruyen la acción de la justicia en la búsqueda de la verdad. El testigo que se usa para probar una acusación se denomina testigo de cargo. Fue la prueba más importante en el Derecho Clásico romano, pero ya en el imperio, el emperador Constantino le negó valor al testigo único.

Declarar como testigo es una carga pública y quien sea citado como tal, puede ser compelido por la fuerza pública si se niega a asistir. El testigo antes de prestar declaración debe prestar juramento de decir la verdad.

Cuando hay dudas sobre los dichos de testigos, que resultan contradictorios el Juez puede disponer el careo entre los mismos.

El testigo no es parte en el proceso, es un tercero que colabora con la búsqueda de la verdad.

Un caso testigo es aquel que puede tomarse como ejemplo o referente para casos futuros.