Concepto de aparato locomotor

El aparato locomotor está integrado por huesos, músculos y articulaciones, con función de sostén y desplazamiento. Los huesos confieren estabilidad; los músculos, que son aproximadamente seiscientos, le otorgan elasticidad y movimiento, lo que permite que caminemos, saltemos, corramos, giremos o levantemos los brazos. Cuando damos un paso, ponemos en movimientos unos doscientos músculos; y las articulaciones permiten el movimiento de las uniones de los diferentes huesos, como sucede con la rodilla. La articulación de la cadera permite al cuerpo doblarse a la mitad, al insertarse el extremo del fémur en una cavidad pelviana. Los músculos están unidos al hueso por medio de los tendones, que actúan como cuerdas resistentes y transmiten a los huesos la fuerza muscular.

Concepto de aparato locomotor

Los huesos presentan cavidades y salientes que se denominan apófisis y se forman por el proceso de osificación, que les permite crecer, lo que sucede hasta los veinte años aproximadamente. El armazón que forman unos doscientos huesos es lo que se conoce como esqueleto.

El eje óseo ubicado en la parte dorsal y central del cuerpo humano es la columna vertebral, formada por la superposición de 33 o 34 vértebras. Entre los cuerpos de cada dos vértebras encontramos a los discos intervertebrales o meniscos que son articulaciones fibrocartilaginosas invertebrales, que actúan como amortiguadores.

Los mensajes del cerebro a los músculos para que se muevan, se transmiten a través del sistema nervioso. Conviene precalentar los músculos antes de realizar un ejercicio intensivo.

El hueso más grande del aparato locomotor es el fémur en el muslo, lugar donde también se ubica el músculo sartorio que es el más largo.