Concepto de avicultura

Las aves pertenecen al reino animal, y se caracterizan por tener tamaños diversos, ser vertebrados, nacer de huevos, carecer de dentadura, poseer respiración pulmonar, sangre caliente, y aún aquellas que no pueden volar, están provistas de plumas.

El cuidado de las aves, el fomento a su reproducción y el aprovechamiento de sus productos (carne, huevos o plumas) o su crianza para fines de colección, o como mascotas, aunque son animales naturalmente libres, ha sido una actividad humana ejercida desde que el hombre se transformó en sedentario, y comenzó su práctica de dominio de la naturaleza, junto con la agricultura y la ganadería, de la que la avicultura es rama. En la mayoría de los casos, la explotación fue indiscriminada, cruel e insensible, confinando a las aves sin ningún respeto hacia ellas y para sacar de esa actividad el mayor rédito posible.

La práctica de dedicarse a esta actividad es llamada avicultura, que comprende a su vez, la gallinocultura o cría de gallinas, la colombicultura si se crían palomas, la paticultura si se trata de patos, etcétera, que tiende a criarlas, reproducirlas, disfrutarlas y/o explotarlas económicamente, pero resguardándolas a ellas y al medio ambiente. No debe jamás olvidarse de que se trata de una actividad cuya materia prima son seres vivos con capacidad de sentir y sufrir, tal como ocurre con la actividad ganadera en general, además de estar muchas especies de aves en riesgo de extinguirse por la inescrupulosa acción del ser humano, por lo que la avicultura es una actividad digna mientras se ejerza en forma responsable, sensible, respetuosa, legal, y ética.