Concepto de azar

El origen etimológico de la palabra azar es árabe (zahr) y su significado originario es flor. Luego pasó a designar la marca que daba la suerte en el juego de la taba, antecesor del dado, pasando a significar dado, cuyo valor máximo (seis puntos) era representado por una flor (azahar). De allí derivó el significado de azar como hoy lo conocemos: suerte, probabilidad, fortuna, imprevisiblidad o casualidad, y también la palabra azahar es conocida como la flor del naranjo y del limonero.

En el azar predomina la casualidad, sin intervención de la causalidad en la aparición de un fenómeno determinado. Hay ciertos hechos imposibles de explicarlos como resultado de uno o varios factores, sin embargo el determinismo sostiene que siempre debe haber una causa, negando la aleatoriedad Sostienen que solo falta descubrir la causa, y no que sea inexistente.

Los juegos de azar son aquellos que se deciden meramente por la suerte, sin que intervenga ni la capacidad, ni la habilidad, ni ninguna competencia de los participantes. Por ejemplo la lotería, las rifas, o la ruleta. El ganador en estos casos resulta de una apuesta donde todos los participantes tienen las mismas oportunidades de ganar, salvo si realizaron más apuestas.

Cuando se quiere elegir postulantes democráticamente y que todos tengan las mismas posibilidades, se lo decide por sorteo, suerte o azar; de este modo se decidían en Atenas los más altos cargos gubernamentales durante su sistema de democracia directa. Muchas veces se usa este sistema para decidir el ingreso de niños en establecimientos educativos para darles igualdad de oportunidades.

El azar en el campo matemático es estudiado por la teoría de la probabilidad, por ejemplo, a través de estadísticas.