Concepto de suerte

La palabra suerte, nos llegó desde el latín “sortis”, referido a lo obtenido por azar, sea bueno o malo, como el caso de poseer tierras que sean o no productivas. La suerte se vincula con el azar.

La suerte es lo que determina que nos pasen cosas positivas o negativas, sin que se expliquen por acciones previas, propias o ajenas. Son consecuencias deseadas o indeseadas que ocurren por obra de la casualidad, y no como compensaciones, premios o castigos.

Si alguien estudia, no diremos que aprobó el examen por suerte, sino por merecimiento; pero si estudió un solo tema de muchos que debía aprender, y lo evaluaron solamente en el que preparó, diremos que tuvo suerte, pues las posibilidades de que eso pasara, eran muy pocas. Algo parecido se dice cuando alguien acierta un número en la lotería o gana cualquier juego de azar.

Cuando alguien está en el lugar y momento equivocados, y eso lo perjudica, también lo atribuimos a la suerte, como, por ejemplo: “Mi hermano pasó por el lugar, en el instante preciso en que sucedía la balacera, y recibió un disparo, por pura mala suerte”.

Que alguien nazca en un hogar con una familia cariñosa, y otro en el seno de una familia disfuncional, tampoco es elegido ni merecido, es obra de la suerte.

Los que confían solo en la lógica y la razón, desestiman la existencia de la suerte, y la atribuyen a un cálculo de probabilidades.

La suerte en la mitología griega y romana

La diosa griega de la suerte era Tique, que entregaba favores o disfavores en forma caprichosa. En Roma, era la diosa Fortuna. Los romanos consideraban ciertos días como “fastos” o de buena suerte, y otros nec factos, de mala fortuna, para realizar emprendimientos significativos.

La suerte y los amuletos

La superstición asocia ciertas conductas y el uso de amuletos, con la posibilidad de atraer la mala o la buena suerte, por ejemplo, abrir un paraguas en un sitio cerrado o pasar por debajo de una escalera, traerían mala suerte; tocar madera evitaría que se cumpla un mal presagio, y, una herradura o un trébol de cuatro hojas atraería la buena fortuna. Existen también, números considerados de mala suerte, en algunas culturas, como el caso del 13, especialmente cuando coincide con el día martes, o, en otras tradiciones, con el viernes.

La suerte como producto de un pensamiento positivo

En este caso, se cree que pensar que algo bueno sucederá, libera energías positivas, que hacen que eso ocurra, atrayendo a la suerte. Esto tiene una explicación bastante lógica, ya que la confianza hace que nos predispongamos con mayor ímpetu en la empresa que tenemos como objetivo. Por ejemplo, si alguien tiene fe en que logrará curarse de una enfermedad, sus defensas orgánicas se revitalizarán y pondrá toda la energía en su tratamiento, ayudando a que sea exitoso; o si alguien está convencido que su negocio funcionará bien, atenderá a la clientela con mayor simpatía y le dedicará tiempo y esfuerzo, lo que seguramente asegurará buenos resultados.