Concepto de perdedor

La palabra perdedor se aplica como adjetivo, y es un término que se integra con las siguientes raíces latinas: el prefijo de globalidad “per”, el verbo “dare” = “dar” y el sufijo de agente, “dor”. Perdedor es aquel sujeto, humano o animal que pierde, dejando de tener algo que ya ha tenido o no pudiendo acceder a lo que se pretendía.

Ejemplos: “Soy el perdedor en esta competencia, ya que no obtuve ningún premio”, “El caballo perdedor, no pudo triunfar, pues se lastimó la pata en la carrera”, “Aposté a un número en la ruleta, pero resulté perdedor” o “Mi primo es un asiduo perdedor de cosas, pues al ser tan distraído, las olvida en cualquier sitio”.

La sociedad califica de perdedor o fracasado, a aquel que no alcanza los estándares socioeconómicos considerados propios de un triunfador: tener una linda casa, un automóvil, viajar, tener un buen trabajo, etcétera. Sin embargo, esto es muy subjetivo y prejuicioso, pues las posesiones económicas no aseguran la felicidad, y una persona envidiada por su posición social, puede sentirse emocionalmente perdedora, aunque los demás lo envidien y halaguen, y viceversa. Por ejemplo: “He logrado conseguir una posición social relevante, pero para lograrlo sacrifiqué horas con mis hijos, a quienes no vi crecer, y eso me hace sentir un perdedor, ya que como padre, no soy un buen ejemplo” o “No tengo muchas cosas materiales, y aunque puedan decirme que soy un perdedor, me siento pleno, rodeado de mis afectos, y feliz de tener lo necesario para vivir”.

Se dice que alguien tiene mentalidad perdedora, cuando se acobarda ante el primer traspié, es pesimista, no pone energía en lo que hace, asigna sus fracasos a la mala suerte, prefiere el ocio a la actividad y no tiene confianza en sus capacidades. Se muestra abatido y desganado.

En el álbum de estudio, “Sex and Love” del cantante español, Enrique Iglesias, aparece con el título de “El Perdedor”, su segundo sencillo, que habla de un amor que se ha perdido, luego de darlo todo, y prefiere dejarlo partir. Lo interpreta junto al mexicano, Marco Antonio Solís.

“Un perdedor con suerte” es como se traduce en español, el título del film estadounidense “Loser”, que dirigió en el 2000, Amy Heckerling. Trata de un joven que sufre toda suerte de dificultades, amorosas, de estudio y de adaptación, desde que se traslada a estudiar a Nueva York, con momento graciosos y otros románticos.