Concepto de deseo

La palabra deseo se originó en el latín “desidium”, y alude al impulso que nos conduce y proyecta a satisfacer nuestros apetitos, nuestros sentimientos de goce, lo que queremos, que se constituye así en el objeto de nuestros deseos, que pueden ser cosas, situaciones o sujetos. Los deseos pueden ser meditados y racionalizados para analizar la consecuencia de obtenerlos; o ser irrefrenables, cuando nos abocamos a conseguirlos sin medir los riesgos propios o para terceros. Cuando lo deseado no se obtiene, es frecuente que se sufra angustia y frustración, aunque puede ser también para los resilientes (los que se reinventan y siempre salen adelante) motivo de trasladar el deseo a otro más posible y lograr así una sustitución satisfactoria y placentera.

Concepto de deseo

En Psicología, para los psicoanalistas es el deseo que se gesta en el inconsciente lo que nos impulsa a actuar. Para Lacan es porque el deseo jamás se satisface plenamente que se explica el obrar humano, aunque existen personas más ambiciosas que otras y por lo tanto la magnitud, calidad y tipo de deseo no es objetiva sino subjetiva. También cobrará importancia el rol de las normas y valores (el súper yo) en las restricciones que se coloquen a lo que se desea. Los deseos se materializan en nuestros sueños. Una exteriorización típica del deseo es el suspiro.

En ocasiones los deseos son meras expresiones cuya concreción la encomendamos al destino o a fuerzas sobrehumanas, por ejemplo: “deseo que me cambie la suerte este año”, “deseo que mi padre se acuerde mi cumpleaños” o “deseo que la vida me cruce con personas interesantes y hacer lindas amistades”. Otras veces, se desea algo para un tercero: “Te deseo que te cures pronto” o “Deseo que este año ningún niño tenga que padecer hambre ni abandono”.

Hay objetos a los que se les adjudica el poder de concedernos deseos, como la primera estrella, las velas de cumpleaños, las fuentes de los deseos o la lámpara mágica Aladino.

Existen también deseos destructivos o dañinos como cuando se desea el mal de alguien.