Concepto de antojo

La palabra antojo procede de la frase latina “ante culum” designando lo que aparece ante nuestros ojos, referido a una imagen mental, de algún objeto, sensación o situación, que se nos aparece como deseable que se concrete en la realidad, y nos genera una necesidad imperiosa de obtenerlo.

Quien siente antojos, experimenta un deseo irrefrenable de conseguir aquello que se le ha ocurrido que le producirá satisfacción, transformando ese deseo repentino, en un irrefrenable impulso hacia el objetivo.

Todos hemos tenido alguna vez un tipo de antojo, o varios, pero lo saludable es pensar si es posible obtenerlos, y a qué costo. La persona que siempre tiene antojos, se dice que es antojadiza. Se trata de personas caprichosas, egocéntricas y consentidas, que siempre están queriendo obtener cosas sin ninguna razón, sino solo por el hecho de satisfacer su voluntad.

Ejemplos de uso: “Tengo antojo de comer pastas esta noche, pero me quedaré con las ganas, pues el médico me ha prohibido las harinas”, “Voy a sacar entradas para la ópera, pues estoy con antojo de escuchar buena música”, “A mi hijo se le antojó comer helado a las tres de la mañana, y estuvo llorando durante más de dos horas hasta que se volvió a dormir”, “Vi un hermoso vestido en una vidriera, y me dio antojo de comprarlo, pero como sale muy caro, tendré que ahorrar primero para poder adquirirlo”, “Se le antojó que quería ganarse el amor de la novia de su mejor amigo, y no vaciló en intentar seducirla” o “El niño de mi vecina es muy caprichoso, tienen antojos de juguetes a cada rato, y como se los compran, sigue pidiendo”.

Los antojos, son popularmente atribuidos a las embarazadas, especialmente en materia de alimentos, y se dice, que, si no cumplen con ese deseo, el bebé nacerá con su piel marcada con el formato de lo que la madre quiso y no obtuvo, por ejemplo: “Pedrito tiene en su brazo una mancha con formato de frutilla, pues su mamá tuvo un antojo de fresas en el embarazo y no pudo conseguirlas”. Esto, no posee ningún basamento científico. Se cree que los antojos de las embarazadas podrían obedecer a cambios hormonales, estrés o ansiedad, propio de la etapa que atraviesan, pero de ninguna manera acarrearán manchas al niño que se está engendrando, que las tendrá por otros motivos.

Cuando se dice que alguien actúa o expresa sus opiniones a su antojo, es que lo hace de acuerdo a lo que desea, sin ajustarse a indicaciones o reglas impuestas.