Concepto de aparcero

La palabra aparcero, procede del latín “partiarius” que puede traducirse como partícipe, a su vez del verbo “partire” en el sentido de “partir” que se derivó de “pars” = parte.

El aparcero es aquella persona, que, en el ámbito agrícola, recibe tierras, con o sin plantaciones y, a veces animales, maquinarias agrícolas y elementos de labranza; de un propietario rural, con el objetivo de explotarla, y compartir las ganancias. En general, incluye el derecho a habitar la vivienda enclavada en el predio. Sin embargo, no hay sociedad en cuanto a los bienes, que conservan sus respectivos dueños. Lo que hay es comunidad de gastos y de ganancias.

El aparcero es una persona física, que reviste esa calidad, al haber llegado a un acuerdo con el dueño del fundo, que puede ser una persona física o jurídica. Las voluntades coincidentes, se expresan a través de un contrato de aparcería. Es una figura jurídica, que ha prosperado tanto en el continente europeo como en el americano.

Ha sido común a lo largo de la Historia, que, dueños de grandes extensiones de tierras (latifundistas) no pudieran por sí solos encargarse de su aprovechamiento; y, por ello, cedan su uso a un tercero (el aparcero) que necesita que esas tierras fructifiquen, pues de eso depende su subsistencia; por lo cual, el dueño, se asegura de alcanzar el mayor beneficio posible, al compartir los frutos con aquel que los sembró, cuidó y cosechó, o crio los animales. Tradicionalmente, el reparto de los beneficios se ha hecho por mitades, aunque pueda convenirse otra cosa, incluyendo el mantenimiento y remodelación de la finca.

El aparcero no es un arrendatario rural, ya que éste último a cambio del pago de una renta, pagadera en general de modo, mensual, semestral o anual, y haciéndose cargo de los gastos de la explotación, hace uso y goce de un terreno agrícola, siendo libre para cultivarlo a su antojo (salvo que el contrato determine otra cosa) y los frutos son para su exclusivo beneficio.

Si bien el aparcero es, comúnmente un hombre de campo, que trabaja las tierras de otro, compartiendo beneficios; también pueden existir apareceros en las ciudades, cuando explotan establecimientos mercantiles o industriales de otro, con el mismo fin, de repartirse porcentualmente las ganancias.