Concepto de fotosfera

El origen de la palabra fotosfera es griego. Está conformada por “photos” que se traduce como “luz” y por “sphaira” que significa “esfera”. Se aplica a las estrellas, para designar la capa gaseosa que se muestra como la parte luminosa que las delimita. Sus bordes, vistos con telescopio son precisos.

Nuestra estrella, el Sol, compuesto sobre todo por hidrógeno y por helio, tiene una temperatura fotosférica que alcanza los 5.800 K (kelvin) y la fotosfera es la superficie gaseosa externa del Sol que podemos ver, y de la que recibimos la luz. Tiene una profundidad aproximada de doscientos kilómetros. Sin embargo, la energía solar es producida en el núcleo, que está más abajo y con una temperatura de unos quince millones de grados kelvin.

Concepto de fotosfera

Luego del núcleo, que es la capa más interna puede reconocerse la zona radiactiva donde “trabajan” los fotones que son unas partículas que llevan la energía. Siguiendo hacia el exterior aparece la zona convectiva donde el gas asciende y desciende según se caliente, y luego se enfríe.

Es luego de la zona convectiva que está la fotosfera, donde solo una muy pequeña parte del gas está en estado de plasma o ionizado; si bien tiene una temperatura altísima, como dijimos, es menor que la del núcleo. La energía que el núcleo produce tarda en arribar a la fotosfera millones de años y su manifestación son las manchas solares oscuras (en ese lugar las temperaturas son menores (de unos cuatro mil grados). También entre las manchas están las fáculas, con intenso brillo y mucha actividad magnética, que puede medirse con aparatos llamados magnetógrafos. Desde esa zona de manchas, que está dentro de la fotosfera, se controla la actividad del sol.

A continuación está la cromosfera, la que solo vemos en un eclipse solar, formada por gases enrarecidos y una temperatura de unos quinientos mil grados, finalmente está la corona, de temperaturas también altísimas y gases enrarecidos.