Concepto de sol

Sol, es el nombre latino, que los romanos le daban al astro luminoso que genera el día, al que los griegos llamaban helios, un dios, al que personificaban como un caballero hermoso que conducía, por el cielo, un carro de oro, en torno a la Tierra, llevando una corona brillante. Más tarde, en el siglo III antes de Cristo (época helenística) se identificó con el dios Apolo.

En Roma, primero reverenciaron al sol “indiges”, y, luego, se le rindió culto al sol “invictus”, oficialmente desde el año 274, época del emperador Aureliano, entre el 22 y el 25 de diciembre de cada año, en el solsticio de invierno, que inauguraba los días más largos y las noches más reducidas.

En ese entonces, no se sabía que el sol es una estrella, esférica, como todas las demás, formada hace 4.600.000 de años, por colapso gravitatorio, que originó todo el sistema planetario, siendo su centro, el sol. Éste, junto a las estrellas, son las partes de materia que se tornaron más densas y calientes. El centro del sol, alcanza una temperatura de 20.000.000 º C.

El sol, es un cuerpo gaseoso, integrado por varias capas, que son, de adentro hacia el exterior: un núcleo, una zona radiante, una convectiva, la fotosfera, la cromosfera, la corona, las manchas solares, la granulación y el viento solar.

Con gas muy comprimido en su centro, el sol, tiene un diámetro 1.390.000 kilómetros. Su temperatura es regular, y es el centro de nuestro sistema planetario, y, por ser la estrella más cercana a nosotros, integrada por hidrógeno y por helio, la divisamos como la más brillante, siendo nuestra fuente de energía, de calor y de luz, posibilitando la vida. En realidad, no es su color, amarillo, sino blanco, cuando lo vemos desde mucha altura. Emite también rayos X y partículas con carga eléctrica.

La energía solar se produce por un proceso de fusión nuclear. Los átomos de hidrógeno se fusionan, a temperaturas mayores a 14.000.000 º C formando helio, que es un elemento más pesado, liberando enorme cantidad de energía en el proceso, haciéndose paulatinamente más grande y más brillante. Cuando el hidrógeno se acabe, el sol quemará el helio, formándose una gigante roja, y luego se extinguirá, al colapsar su núcleo; aunque eso tardará mucho en pasar (varios millones de años, tal vez otro tanto de lo ha existido hasta hoy) ya que hasta el momento solo consumió el 5 % de ese elemento.

Como ya mencionamos, el sol es fuente de vida, y, a los humanos nos aporta, entre otras cosas, vitamina D, por eso, es necesario exponerse a la luz solar, pero hay que tener precaución, pues los rayos ultravioletas, pueden provocarnos cáncer de piel, por lo que, la exposición al sol, debe ser por un tiempo muy moderado.