Concepto de irradiar

Buscando la etimología de irradiar, nos retrotraemos hasta el latín “irradiare”, verbo integrado por el prefijo “in” = “dentro” y “radius” en el sentido de “rayo lumínico”, vocablo que los antiguos romanos también usaban para aludir a las varitas que partiendo del eje de la rueda iban a la llanta.

Irradiar es la acción de emitir radiaciones o rayos, que pueden ser de luz, de calor, magnéticos u otros.
El Sol, el centro de nuestro sistema planetario, es gas, y emite o irradia luz, cargada de energía, por su extremadamente alta temperatura, 5780 Kelvin o 5500° C., desde la fotosfera, y así la Tierra se calienta. El suelo, por la acción de calor de la luz solar que llega, también irradia, pero con radiación infrarroja, y lo que irradia es calor, como sucede también, cuando calentamos una plancha o una sartén.

La luz solar irradiada cuando llega a nosotros, nos beneficia ayudándonos a producir vitamina D; y le da a la piel un tono bronceado saludable al activar la producción de melanina, que protege a la piel de los rayos UV. Una exposición prolongada puede quemar y hasta dañar o destruir las células dérmicas y originar enfermedades graves, como el cáncer de piel.

Los rayos X, originados por la desaceleración de electrones, los rayos gamma de origen nuclear, los neutrones (partícula neutra eléctricamente) y los protones (de carga positiva) son usados para irradiar sobre células cancerígenas y así reducir los tumores en su tamaño.

Un dolor irradiado es aquel que se siente en lugares distintos a su fuente, producidos por la compresión de la raíz de un nervio o su irritación, produciendo una sensación de descarga eléctrica pequeña o de adormecimiento, en cualquier zona inervada por esa raíz nerviosa. Esto suele ocurrir por ejemplo en la ciática, donde el nervio oprimido está en la zona lumbar pero el dolor se siente en la pierna.

La irradiación de alimentos o pasteurización fría, consiste en exponer las sustancias alimenticias a la radiación radioactiva de rayos X o gamma en cantidades controladas, para alterar su estructura molecular y evitar que se reproduzcan así los microorganismos. También se usa para retrasar la maduración de ciertas frutas.

En el caso de ideas, sensaciones o, emociones, se aplica a los casos que se expanden desde un origen, por ejemplo: “Su sonrisa irradia ternura”, “Ojalá se irradiaran por el mundo las ideas pacifistas de Gandhi”, “El odio que irradiaba el visitante invadió la sala de miedo” o “Los niños irradian amor y ternura”.