Concepto de bronceado

La palabra bronceado surge de la semejanza del tono que adquieren ciertos materiales (metales menos nobles, madera, yeso, plástico, etcétera) cuando se les da el tono del bronce, revistiéndolos con finas láminas, bronce líquido o polvo del mismo; y el que adquiere la piel humana expuesta al sol, o a fuentes no naturales de radiación ultravioleta, como una cama solar. Ante estos estímulos la piel se oscurece, al producirse una síntesis de la melanina (pigmento de la piel) por su exposición a esos rayos.

El bronceado de la piel, como símbolo de belleza, es algo relativamente reciente, ya que antiguamente la piel blanca era la que evidenciaba la alcurnia y el linaje. La gente de alto estatus social trataba de mantenerse alejada del sol o protegerse del mismo para conservar su piel blanca, y hasta buscaban aclararla con productos cosméticos, que resultaban en la mayoría de los casos, tóxicos.

En 1920, la diseñadora de modas francesa Coco Chanel, bronceó su piel exponiéndose al sol en la Costa Azul, y a partir de allí la piel morena, adquirida por efectos del sol o por camas solares, se impuso como moda, siendo considerado un síntoma de buena salud: “Te ves muy pálida, deberías tomar un poco de sol, para broncearte y no tener aspecto enfermizo”. Sin embargo, se ha demostrado científicamente, que, si bien exponerse al sol 5 o 10 minutos diarios puede ser saludable, especialmente para sintetizar la vitamina D, largas exposiciones al sol o sus sustitutos artificiales pueden ocasionar quemaduras a corto plazo y cáncer de piel a largo plazo, especialmente a quienes tienen piel clara, por lo cual se recomienda tomar sol con protectores, que evitan los rayos UV, aunque también impiden el efecto sobre la vitamina D.

Para obtener un buen bronceado, parejo y saludable, se aconseja usar protectores solares, distribuyéndolos en forma homogénea, moverse o rotar la posición para que el sol actúe en todas partes del cuerpo y comenzar gradualmente, tratando de no exceder el tiempo de estar bajo los rayos del sol y especialmente evitar las horas del mediodía.