Concepto de gema

La palabra gema es de origen latino; proviene de “gemma” y alude a las piedras preciosas, talladas de una determinada manera, que son aquellos minerales escasos, duros y brillantes, empleados desde la antigüedad, para fines suntuarios, especialmente, asociándolas al prestigio o poder del que las porta, por su rareza; pero también a lo mágico y sobrenatural, otorgándoles poderes sanadores.

Tienen un valor alto en el mercado de intercambio de bienes, siendo las más costosas, el diamante (el mineral más duro e incoloro); el rubí de color rojizo; el zafiro de tonalidades variadas; y la verde esmeralda. Uniendo trozos de gemas, pueden hacerse gemas compuestas. También las hay sintéticas o hechas en laboratorios.

Concepto de gema

Hay otras piedras, llamadas semi preciosas, de modo arbitrario, pues pueden presentar mucha belleza y son hasta más raras que las cuatro llamadas preciosas. Dentro de ellas encontramos a la perla, generalmente blanca; la amatista de color morado; el ónice, el ópalo, el zircón y el ágata, los cuatro multicolores; el topacio de color amarillo; el jade, que es verde y la turquesa en la gama del azul, entre otras.

Cuando se talla en relieve sobre las piedras preciosas se la llama camafeo, y fue una técnica muy usada en la antigüedad, usándose piedras de colores variados en cada capa, como el ónice, para que resaltaran unos colores sobre otros diferentes. Actualmente se usa en Francia e Italia. Si se graba la piedra, haciendo tallas profundas se dice que se ha tallado en hueco.

Hay algunas gemas de origen animal, como el coral rojo o la perla, y otros que pertenecen al mundo vegetal, como el ámbar amarillo, que se obtiene de la resina vegetal en estado fosilizado, especialmente de las coníferas.