Concepto de amatista

Hay minerales escasos, duros, y de colores bonitos y brillantes, que son considerados piedras preciosas, muy cotizadas y apreciadas. Por ciertas razones accidentales, algunos de estos minerales, son llamados piedras semipreciosas, y, entre estas últimas, se destaca la amatista, de origen magmático; que es una variedad del cuarzo, un mineral duro y resistente, compuesto de sílice.

La palabra “amatista” procede de “amethystos”, término griego que designaba la ausencia de embriaguez o borrachera, pues una de las cualidades que se le atribuía a la amatista, es la de impedir emborracharse a pesar de consumir vino. Existe una superstición, de que, colocando una piedra de amatista, en una copa de vino, quien beba en ella, nunca perderá la sobriedad, aunque tome en exceso.

Usada como adorno ya desde el antiguo Egipto, y como amuleto para liberarse del mal entre griegos y romanos, el cristianismo medieval le otorgó el carácter simbólico de representar la sabiduría, la humildad y la castidad. Se cree que es capaz de calmar la ansiedad, aliviando el estrés, propiciando la prudencia y generando energía positiva en el ambiente. Por eso, podemos verlas en sanatorios, en habitaciones hogareñas (por toda la casa, pero, especialmente debajo de la almohada) e incluso lo usan las supuestas “adivinas” para aclarar su mente, antes de hacer una predicción, especialmente en el tarot.

El color de la amatista es violeta o morado, dependiendo del nivel de hierro que posea, pero su color puede cambiar, al someterla a altas temperaturas: a 300 °C y hasta 450 °C, adopta un tono pardo, amarillento, naranja o verdoso. La variedad calentada a esta temperatura se conoce como “citrino”. A partir de ese límite se torna amarilla; a los 500 °C se quema, adquiriendo coloración intensamente anaranjada, tornándose lechosa a los 600 º C. Al someterla a irradiaciones puede recuperar su color de origen.

Su uso es predominantemente estético, como gema: en joyería, para realizar obras de arte, o son objeto de colección. La variedad más apreciada como gema es la Amatista Siberiana, de tonalidad violeta con destellos rojizos. la que tiene un color más claro y cercano al color lila, es conocida como “Rosa de Francia”.

Encontramos grandes yacimientos de Amatistas, en los Urales, Alemania, Canadá, oeste de Australia, Brasil, Estados Unidos, Zambia, Mozambique, Uruguay (en el departamento de artigas) India, Sri Lanka, México, Sudáfrica, Namibia, España, Bolivia, Argentina y en Túnez.