Concepto de zafiro

Del griego σάπφειρος (sappheiros), de donde fue tomado por el latín como “sapphirús”, nos llegó este sustantivo, zafiro, que nombra una piedra preciosa, de gran estabilidad, cristalización trigonal, y de alta dureza (9 en la Escala de Mohs). Son los minerales más duros, solo superados por los diamantes, con peso específico que oscila entre 3.95 y 4.10.

El zafiro es una gema, utilizada en joyería y en aplicaciones láser, compuesta especialmente por óxido de aluminio (Al2O3), por eso se lo considera un mineral corindón. Además, lo integran algunas partes de óxido de hierro y de óxido de titanio. Es en los yacimientos que contienen bauxita, rutilo y hematita, donde puede ser hallado. Su color predominante es el azul, aunque suele aplicarse el nombre de zafiro también a los que tienen otros tonos por contener impurezas, o son transparentes, menos a los de color rojo, que son rubíes. Algunos de los productores son: África (Nigeria y Kenia) América del Sur (Brasil, cuya variedad se conoce como turmalina, y Colombia) Australia e India, siendo el de Cachemira y el zafiro oriental o de Birmania y Ceilán, los más apreciados. Se forman en las rocas sedimentarias ricas en alúmina, y cerca de rocas eruptivas, en calizas cristalinas.

Por ser del color celestial, los zafiros se usaron en la antigüedad como talismanes y se utilizaron religiosamente como piedras sagradas. Se cree que acrecientan la atención y la concentración, considerándose que es la piedra del saber.

Entre los colores, se le llama zafiro, al tono azul púrpura o violáceo (entre el azul y el rojo púrpura).
En Zoología, se conoce como zafiro coroniazul, a un ave, que podemos encontrar en Guatemala, Venezuela, Belice y Colombia. Es un colibrí de mediano tamaño, que presenta en su pecho un tomo azul brillante, y en el lomo, su color es verde. Lu cola es de tono rojizo y corta, al igual que su pico. Pertenece a la familia de las troquilidas, y se alimenta de néctar.