Concepto de gimnospermas

La palabra gimnosperma, es de origen griego. Proviene de “gymnospermos”, integrada por “gymnos” que significa “desnudo”, y por “sperma” que puede traducirse como semilla.

Se trata de plantas espermafitas (se reproducen por medio de semillas) cuyos carpelos, constituyentes del gineceo, quedan abiertos, de allí el nombre de “semillas desnudas” dado a estas plantas primitivas, contrariamente a las angiospermas que se encuentran contenidas dentro de un fruto, que se forma al evolucionar los carpelos del pistilo.

Concepto de gimnospermas

Las distinción entre gimnospermas y angiospermas, a partir de la clasificación sistemática que realizó el botánico Robert Brown, de origen escocés en el año 1825, se vio un poco más claramente.

Las gimnospermas son plantas que poseen en cada una, los dos sexos, pero sus flores poseen sexo definido, son femeninas, carentes de cáliz y corola, integradas en una escama con dos óvulos; o masculinas, con pequeñas escamas, donde se alojan los granos de polen. Los granos de polen se ubican en saquitos con aire que facilitan su diseminación, aunque la formación de la semilla es muy lenta.

Las plantas que integran este grupo son leñosas, árboles y arbustos, sin contar con plantas herbáceas.

Pueden ser cicadinas, con tallo leñoso, con formato de tubo cilíndrico, que raramente se ramifican, con hojas grandes, raíz axomorfa, con flores femeninas o masculinas; otra clase son las Ginkgoinas de porte medio, de copa alargada, siendo los ejemplares femeninos más redondeados, con frutos como drupas. Las coníferas son arbustos o árboles con mucha ramificación de hojas pequeñas, y las Gnetinas, con tallos ramificados con hojas indivisas y opuestas.