Concepto de laguna

Para conocer a fondo el concepto que nos atañe, laguna, es interesante determinar primero su origen etimológico. En este sentido, hay que subrayar que el mismo se encuentra en el latín y más exactamente en la palabra lacūna.

Una vez expuesto esto hay que subrayar que, aunque tiene varias acepciones este término, el principal significado o el más utilizado es el que determina que dicho concepto se refiere a un depósito de agua, creado de forma natural, que como regla general es de agua dulce. En muchas ocasiones tiende a confundirse esta palabra que nos ocupa con un lago, sin embargo, hay que dejar patente que la principal diferencia entre ambos es que la laguna tiene un menor tamaño.

Muchas son las lagunas existentes, por ejemplo, en España. Así, entre las más significativas se encuentran la Laguna Grande en la ciudad de Baeza, Las Lagunas de Ruidera en Castilla la Mancha o La Laguna Negra de Urbión en la comunidad autónoma de Castilla y León.

No obstante, como hemos subrayado anteriormente, esta palabra que nos ocupa tiene varios significados. Así, la segunda acepción es la que determina que también puede entenderse como laguna a aquellos espacios en blanco que, porque no se insertó nada o porque el paso del tiempo ha borrado lo que aparecía, permanecen en diversos documentos impresos o manuscritos.

De la misma forma, uno de los usos coloquiales que se le da a este término es el de sinónimo de olvido. Así, en esa línea de ejercer como “fallo de memoria” podría ejercer como ejemplo esta frase: Jesús tuvo un accidente y perdió parte de la memoria que le hacía tener una gran laguna con respecto a su infancia.