Concepto de oasis

El origen remoto del término oasis, está en el egipcio “uht”. de allí pasó al griego como ὄασις (léase oasis) y al latín como oasis. En la antigua Roma, se reconocían el oasis Mayor y el Oasis Menor, ubicados en el dsierto de Libia (situado al noreste del desierto de Sahara) siendo un oasis un lugar diferenciado y aislado, de la sequedad y falta de vida del desierto, donde hay alguna fuente de agua y cierta vegetación, que son un alivio para quienes lo cruzan, lo que era común en la antigüedad donde circulaban caravanas; o para quienes se pierden en ese inhóspito lugar, siendo, a veces asentamientos poblacionales y albergue de especies animales. Pueden aparecer espontáneamente o por excavaciones.

Como ya dijimos, los romanos ya conocían estos oasis, ubicados en el oeste del río Nilo. Uno de ellos, es el oasis de Siwa, al oeste de Qattara. También se aprecian los oasis de Bahariya u Oasis del Norte, en la Gobernación de Guiza, lugar de gran importancia agrícola desde la antigüedad y destacado por su vino, pero que entró en decadencia, pues las luchas por su control redujeron los sistemas de riego.

El desierto Sur es el El Jariyá, con una longitud de 250 kilómetros. El lago de agua salobre Moeris, aporta las aguas del Nilo llegando hasta el oasis de Al Fayum, donde se practica cultivos extensivos.

El ghout es un tipo de oasis del nordeste del Sahara argelino, creado en el siglo XV gracias al ingenio de los agricultores, que plantaron palmeras de dátiles, cavando pozos de una profundidad de 10 metros, para que sus raíces obtuvieran la humedad suficiente, pues están encima de las aguas subterráneas. Es un lugar de refugio animal que sustenta la biodiversidad.

En el desierto costero peruano, podemos reconocer al oasis de la laguna de Huacachina, de aguas verdosas, al oeste de la ciudad de Ica, formado por corrientes subterráneas que lograron aflorar a la superficie. Pueden observarse en el lugar palmeras, eucaliptos y huarangos o algarrobas, lo que lo tornan en un sitio paradisíaco.

Por extensión, se llama oasis, a todo aquello que significa un remanso o un momento de gozo en situaciones críticas, por ejemplo: “Sentir la risa de mis nietos, es un oasis dentro de los dolores que me produce esta cruel enfermedad” o “Esta semana de vacaciones en el campo, es un oasis en el ritmo alocado que llevo en mi vida cotidiana”.