Concepto de lecho

El origen de la palabra lecho, se encuentra en el latín “lectum”, y se usa para designar el lugar donde algo o alguien reposa o descansa su materia o cuerpo.

En Hidrografía, el lecho de un río se refiere a su cauce, que es la depresión del terreno por donde circulan sus aguas, entre sus costados o riberas. En los mares y océanos, su lecho, también es conocido como relieve submarino u oceánico, y tiene características particulares, siendo llano, cuando existe mucha sedimentación, y presentando grietas donde no la hay. Se relaciona con las placas tectónicas y los sismos, por lo cual, en algunos casos se muestran elevados y en otros, hundidos.

En Geología es sinónimo de estrato, que son las capas en que se dividen los sedimentos y rocas sedimentarias.

Como sinónimo de cama, es el sitio donde las personas se acuestan para descansar, mirar televisión, recuperarse de una dolencia, tener relaciones sexuales, etcétera. En muchos casos, el lecho se comparte, con otras personas o con mascotas. Se trata de un mueble, que, a través del tiempo, fue variando sus materiales y diseños; habiendo muchos tipos en la actualidad.

Los primeros lechos que usaron los humanos se fabricaron con pajas apiladas, para que fuera un lugar un poco más cómodo que el piso duro. Para evitar que se humedeciera o mojara el lecho, en caso de inundaciones, protegerse de alimañas o insectos o de los microorganismos que pudiera haber en el suelo, los lechos comenzaron a contar con patas de elevación, muchas veces decoradas, como lo hicieron los egipcios con figuras de animales; que sostenían un rectángulo alargado, de madera u otro material resistente, un poco más grande que el tamaño de la persona que le daría uso, para que pudiera caber allí, en posición acostado. Los griegos les agregaron cabezales a los lechos. Sobre la madera se colocaba un colchón, siendo los primeros, rellenos de hojas o paja.

Los romanos le dieron mucha importancia a los lechos, que eran fabricados con maderas finas o con bronce, evolucionando sus colchones hasta hacerlos de pluma.

El colchón de lana llegó a Europa con las cruzadas, al copiar de los árabes el modo de dormir sobre cojines.

El lecho nupcial, es el que comparten los recién casados, tras celebrar su boda, el que fue rodeado de muchos rituales en las antiguas culturas.

El lecho de muerte, es la cama donde yace la persona en sus últimos momentos de vida. Ejemplo: “llamó a sus hijos y les dio consejos en su lecho de muerte” o “Pidió que venga el sacerdote, en un momento que recuperó su lucidez en el lecho de muerte”.