Concepto de mirra

La palabra mirra se originó en el término griego “mýrra” que era el nombre de un arbusto, el “Commiphora Myrrha” oriundo del Medio Oriente, del cual se obtiene una resina fragante y amarillenta, que con el secado se torna rojiza, muy usada en rituales religiosos mezclada con aceites esenciales y expuesta al calor. La mirra está envuelta en la leyenda y el misterio. Cuenta el mito de mirra que la hija del rey Ciniras se enamoró de su progenitor y que engañó a su padre, llegando a tener relaciones íntimas con él sin que conociera su identidad, quedando embarazada. Descubierto el engaño la princesa debió escapar para salvarse de la ira de su padre. Para que él no la hallara los dioses la convirtieron en un árbol de resina aromática, gomosa y amarga producto de sus lágrimas. De ese árbol nació un hermoso y perfumado niño llamado Adonnis. De esta manera el perfume obtenido de la mirra es considerado afrodisíaco.

Concepto de mirra

La mirra tiene un gusto amargo, pero se usó como medicina en las legiones romanas, atribuyéndosele propiedades para combatir la fiebre, la tos, la disentería, los parásitos y el dolor de pecho. Para los malheridos se lo usaba como anestésico y en las embarazadas para provocar abortos.

Entre otros usos de la mirra en la antigüedad era un ungüento para embalsamar a los muertos más importantes.

La mirra es uno de los regalos lujosos que recibió Jesús por parte de los Reyes Magos (los otros fueron oro e incienso). Hay discusión del significado de este obsequio, algunos creen que lo entregó Melchor y lo atribuyen a que auguraba momentos amargos en la vida del recién nacido, sirviéndole la mirra al Jesús hombre para que se embalsame su cuerpo cuando muera. También pude creerse que como la mirra es también un anestésico simboliza que el homenajeado viniera a calmar los dolores terrenos.