Concepto de ónice

La palabra ónice proviene en su etimología del vocablo griego “onyx” con el significado de “garra” o ‘uña’.

Es un mineral, en realidad una variedad de la calcedonia, roca caliza que también resulta conocida bajo los nombres de ónix calcáreo, onique, piedra oniquina u ónice de mármol, que se origina en los gases volcánicos acumulados. Si bien es discutido si se trata de una piedra semi preciosa, así la califica Strunz, en su clasificación de 1938.

Su empleo se remonta a la antigüedad siendo su origen contado en la mitología griega, pues este mineral habría resultado de la transformación de una uña de Afrodita, diosa del amor, cortada por Eros, su hijo, y arrojada al agua, donde fue convertida en piedra para inmortalizarla. En la isla de Creta se han hallado producciones artísticas realizadas en ónice.

Concepto de ónice

Se le atribuyeron propiedades mágicas, tanto para el bien, según los romanos, como para presagiar infortunios en el período medieval y como amuleto de buena suerte en la modernidad. Se dice que protege en la noche, que aleja los instintos sexuales y que actúa contra las fuerzas negativas que se nos dirigen.

Su característica externa diferencial, es que presenta dibujadas, capas concéntricas, de varias tonalidades verdosas, o negras y blancas. Su uso principal es en joyería, realizando con el ónice, incrustaciones en piedras preciosas y camafeos.

Entre las variedades de ónice, de acuerdo a sus colores podemos mencionar el verde, el grisáceo o dragonita y el ónice San Martín que es opaco, rojizo y muy duro

Como uno de los actuales países productores de ónice podemos nombrar a México (en el estado de Durango). También existen yacimientos en Argentina (en San Luis) Brasil, Pakistán, Irán, China y Turquía.