Concepto de inquieto

La palabra inquieto, es un adjetivo, etimológicamente procedente del latín “inquiētus”, compuesto por el prefijo de privación “in” y por “quieto” que alude a lo que carece de movimiento.

Por ende, inquieto es lo que no está quieto o inmóvil, sino que se mueve, en general aplicado a los casos en que se hace de modo rápido. Puede tratarse de objetos, partes de plantas, animales o personas. Ejemplos: “El mar, arremete contra la playa con sus olas inquietas”, “El fuego, con sus llamas inquietas, va devorando los campos sin piedad”, “Las hojas de los árboles, inquietas, se mecen con el viento”, “El perro, corre, inquieto, de un lado a otro, buscando a su amo”.

En las personas, que sean inquietas, significa, no que hagan algún movimiento, sino que les cueste mucho estar sentados, acostados o haciendo la misma actividad sedentaria por un tiempo prolongado. Lógicamente, salvo que se padezca de alguna enfermedad, las personas se mueven, pero algunas son más activas, y siempre están probando cosas nuevas, evitando tareas de oficina o estar sentados mucho rato. por ejemplo: “Soy muy inquieto, por eso, luego de la oficina, voy a correr un rato por el parque”, “Siempre estoy viajando, soy tan inquieto que no puedo asentarme en ningún lugar” o “Voy a elegir una profesión que no sea rutinaria, pues soy muy inquieto”.

Los cachorros, de cualquier especie, se caracterizan por ser inquietos. En el ser humano, los niños sanos, son inquietos, aunque hay grados. Un niño, demasiado inquieto, con problemas de concentración, impulsividad y agresividad, puede sufrir de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDH) por lo que se recomienda consultar a un especialista.

Estar anímicamente inquieto, significa estar preocupado, estresado o nervioso, por alguna causa, que rompa la calma y la paz interior. Por ejemplo: “Estoy inquieto, pues mañana tengo que rendir un examen, y no puedo dormir”, “Me pone inquieto pensar que faltan pocos días para viajar” o “Me inquieta la entrevista laboral a la que tengo que presentarme mañana”.

Las personas con trastornos de ansiedad, suelen padecer de estado anímico inquieto, que puede traducirse en síntomas físicos, como taquicardia, sudoración, mareos, etcétera.

El síndrome de las piernas inquietas, es un trastorno a nivel neurológico, que aparece cuando se está en reposo, y genera la necesidad de mover las piernas de modo imperioso, involuntario y constante. Puede presentarse a cualquier edad, pero es más común luego de los 45 años.

En el Cine, podemos mencionar una película mexicana de 1954, del género comedia, cuyo título es “El hombre inquieto”. La Producción y Dirección estuvo a cargo de Rafael Baledón, y fueron sus actores principales, Germán Valdés, Martha Valdés, Sara García y Joaquín Pardavé, con participación del trío Los Panchos.