Concepto de sugestión

La palabra sugestión procede del latín “suggestio”, vocablo integrado por el prefijo “sub” que indica debajo, el verbo “gerere” en el sentido de generar o hacer; y el sufijo de acción y efecto “tio”.

Se trata de la acción y el efecto de influir en las ideas y actos de otro (el sugestionado) que pensará y actuará con su voluntad viciada por la sugestión de la que ha sido víctima, que invadió su psiquis y la condicionó. Si alguien cree por ejemplo que ha sido objeto de una brujería, es probable que le empiecen, por sugestión, a pasar cosas malas, pues estará nervioso, inquieto y menos atento a los problemas reales. Si se le ofrece una “curación” para ese mal que le causaron, es probable que surta el efecto deseado, si confía en que quien va a destrabar la brujería tiene el poder suficiente. Al confiar, desaparecen sus miedos, readquiere seguridad, comienza a estar más relajado y las cosas mejoran, porque el problema jamás existió. Todo estaba en su mente. Estaba sugestionado.

En la hipnosis, técnica antiquísima practicada desde las primeras civilizaciones, como por ejemplo la egipcia 3.000 años antes de nuestra era; pueden reconocerse dos fases: la primera es el estado de trance y la segunda la de sugestión, donde el hipnotizador influye con sus directivas en lo que siente y piensa el hipnotizado. Se usa muchas veces con fines terapéuticos. Para que funcione, el individuo debe ser sugestionable, y no todas las personas lo son.

Pero aún sin estar hipnotizado, alguien puede ser objeto de sugestión o influencia por parte de múltiples circunstancias y personas. Si alguien confía ciegamente en otro, le creerá, aun cuando sea algo ilógico, por ejemplo, esto puede suceder con un vendedor que convence a su cliente que un determinado producto le resolverá sus problemas, o un miembro de la pareja que logra manipular al otro a hacer cosas que de lo contrario no haría. Esto se conoce como sugestión directa. La indirecta no es una persona concreta la que la realiza, sino que son las ideas que la sociedad acepta como válidas y las impone a sus miembros, como el caso de las religiosas, que nos dicen, por ejemplo, que hay que comportarse correctamente si se quiere arribar al paraíso tras la muerte. Puede también existir la autosugestión como aquellos que se convencen de que están enfermos, y sienten todos los síntomas, aún sin tener un problema real.