Concepto de veneno

En el latín, y más concretamente en la palabra venenum, tiene su origen el concepto de veneno con el que viene a definirse a cualquier sustancia tóxica que al entrar en contacto con un ser humano puede provocarle una alteración, una enfermedad, una lesión o incluso la muerte.

En este sentido es destacable diferenciar lo que es un veneno de un simple fármaco y la clave esta básicamente en que el primero se caracteriza porque a una determinada dosis es mortal. Pero no sólo eso sino también que aquel en ningún momento tiene un fin terapéutico.

Además de lo citado hay que subrayar que toda sustancia tóxica como la que nos ocupa puede tener su origen en distintos elementos y según estos así puede clasificarse. Así, tenemos venenos de origen mineral como el arsénico, de procedencia vegetal como la cicuta, de origen industrial o bien de origen animal como sería el caso del veneno que se extrae de las abejas o serpientes.

Todos ellos han estado muy presentes en la Literatura y es que muchos son los autores de novela negra o policíaca que han tomado el veneno como el arma de los crímenes que se narran en sus páginas. Este sería el caso, por ejemplo, de Agatha Christie en Un crimen dormido (1976) o de S.S. Van Dine en Asesinato en el Casino (1934).

A la definición que hemos expuesto del concepto que nos ocupa es necesario añadir otra acepción en la que veneno es utilizado para definir a toda aquella persona que actúa con maldad intencionada y ánimo de causar daño a otra. Así podría decirse: “Ella con sus actos dejó claro como era: puro veneno”.