Concepto de vivíparos

Se denomina vivíparo, palabra originada en el vocablo latino, “viviparus” a la fecundación que se produce en el interior de la madre, y donde para que nazca el ser ya maduro, se necesita que ocurra el parto, hecho que hace que la nueva criatura salga al exterior.

Entre las plantas se reconocen aproximadamente cien especies que pueden considerarse como vivíparas, pues sus semillas germinan junto a la planta madre, aún sin separase de ella, como ocurre con los manglares.

Salvo el ornitorrinco, que es ovíparo, pues nace de huevo, los mamíferos pertenecen a la categoría de los vivíparos, y dentro de ellos, también el ser humano.

Concepto de vivíparo

Durante el período gestacional, que varía según las especies, siendo en el caballo cercano a un año (340 días), de 22 meses en el elefante africano, 9 semanas en el perro y alrededor de 9 meses en el hombre; se forma el embrión que luego se convertirá en feto, etapa en la que se fortalece y continúa el desarrollo de sus órganos y sistemas, alimentándose y oxigenándose a través de la placenta y el cordón umbilical maternos. La autonomía la adquirirá la cría a partir del nacimiento.

En los marsupiales, como el canguro, el período gestacional es incompleto y dura solo un mes, pues la madre no desarrolla placenta, por lo cual nunca se convierten en feto, naciendo aún en la etapa embrionaria, donde miden aproximadamente tres centímetros y su peso es de 1 gramo. Es por ello que las madres cuentan con una bolsa exterior para alojarlos luego de que nazcan, hasta completar el desarrollo de los nuevos miembros.